¿Cómo Se Llama La Primera Cafetera De La Historia?

Última actualización: 10/01/2023

Te levantas en la mañana, y lo primero que haces es ir a la cocina. Enciendes la cafetera y preparas una taza de café para comenzar bien tu día. Resulta que no siempre fue posible esto. Hubo algún momento, hace unos muchos años, donde no existían las cafeteras. ¡Eso hoy sería impensable! Por eso, en esta oportunidad te contaremos cómo era, cómo se llamó y quién inventó la primera cafetera de la historia. No te lo pierdas.

Un poco de historia

Así sea difícil de imaginar, hubo un momento de la historia en el que no existían cafeteras para preparar la taza que solemos beber cada mañana. Las primeras personas que descubrieron el grano se las tuvieron que arreglar durante mucho tiempo para preparar un café, que de seguro es muy diferente al que podemos tomar hoy.

Como ya hemos dicho en otros artículos sobre la invención de la cafetera, existen muchas versiones sobre cuál fue la primera cafetera de la historia y quién fue su inventor. Esto se debe a que durante todo el siglo XIX el mundo se encontraba en plena revolución industrial, por lo que había cientos de personas ingeniando una gran cantidad de aparatos diferentes.

¿Cómo se llama la primera cafetera de la historia?

Como ya lo dijimos, no existe un consenso entre historiadores, así que haremos un recorrido por las primeras cafeteras de la historia. Se dice que el primer inventor de la máquina fue el Conde Rumford y creó un aparato de goteo, algo rudimentario y lejano a lo que hoy conocemos. Algunas fuentes indican que fue hecha en 1798, mientras que otras dicen que fue en 1806.

Primera cafetera
Cafetera del Conde Rumbford.

Ahora bien, otras fuentes afirman que la primera cafetera de la historia fue la Caféolette, del inventor y químico francés François Antoine Henri Descroizilles en 1802. Esta máquina funcionaba con dos contenedores, uno superpuesto al otro, pero separados por un filtro para la preparación del café.

Así mismo, estaba hecha de la unión de dos recipientes de estaño que tenían una chapa de metal llena de pequeños agujeros que hacía las veces de coladora o filtro. En el recipiente cilíndrico superior se encontraban unos agujeros para depositar el café en polvo, encima iba la chapa, y luego se vertía el agua.

Sea cual sea el origen, debemos estar muy agradecidos con quienes hicieron posible este gran invento que nos hace tan fácil nuestros días.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.